El préstamo sobre ruedas: bibliotecas móviles


 


BIBLIOTECAS MÓVILES

  

 



ÍNDICE

  • ¿Qué es una Biblioteca Móvil?
  • Historia y origen de las bibliotecas móviles
  • África
  • América
  • Asia
  • Europa
  • Oceanía
  • Historia de las Bibliotecas Móviles en España
  • ACLEBIM (Asociación de profesionales de Bibliotecas Móviles)
  • Redes de bibliobuses por las distintas Comunidades Autónomas
  • Bibliobuses en la Comunidad de Madrid
  • Bibliografía


INTRODUCCIÓN

En este artículo trataremos los orígenes y la evolución de las Bibliotecas Móviles, veremos su creación en Gran Bretaña y su difusión por el resto del mundo, llegando a los lugares más remotos. 
La ultima parte esta dedicada a los bibliobuses en España, y de manera más específica en la Comunidad de Madrid. 

Para acceso al artículo pinche aquí.











¿QUÉ ES UNA BIBLIOTECA MÓVIL?

El término Biblioteca Móvil procede de los bibliotecarios británicos y australianos. Con este nombre se designa a un vehículo motorizado, aunque el término puede ampliarse a cualquier medio de transporte, que contenga material bibliotecario. En los diferentes países se emplean distintos y variados términos como Bookmobile, Bibliobús, Bucherbus etc.
“El objetivo básico de un servicio de Biblioteca Móvil es promover la equidad en la prestación de servicios mediante la mejora de la oportunidad de acceso a los servicios bibliotecarios.”

Una biblioteca móvil es un espacio ambulante donde se prestan servicios bibliotecarios de consulta y préstamo de libros, DVD, CD, juegos, ordenadores... Debido a que es itinerante, puede desplazarse con facilidad entre comunidades, incluso entre diferentes localidades del mismo sitio.

Aunque el vehículo más común que encontramos es un autobús o camioneta, igualmente puede ser una lancha, una barca de madera, una carreta y hasta un animal como un burro (el más famoso el de Colombia), camello o elefantes (como es el caso de Tailandia) pueden ayudar a transportar libros.

Este tipo de iniciativas son excelentes para promover el gusto por la lectura, puesto que llevan libros de manera gratuita a poblaciones alejadas o en situación de vulnerabilidad para que las personas tengan un fácil acceso a los textos literarios y generen conciencia acerca de la importancia de leer.

Puede estar ahí donde haya gente que necesite de información y formación.
Pero una Biblioteca Móvil trae atención y encuentro, un contacto con otros. Es, ante todo, un servicio que va generando capital social, manteniendo conectados –muchas veces por un tenue hilo– a los grupos más excluidos, aislados y marginados de la oferta cultural y de servicios.

Zonas alejadas de centros urbanos y que carecen de biblioteca pública.
También permiten el acceso de la comunidad a muchas otras manifestaciones artísticas.


HISTORIA Y ORIGEN DE LAS PRIMERAS BIBLIOTECAS MÓVILES


A principios del siglo XIX, el escocés Samuel Brown, creó las bibliotecas itinerantes. posteriormente su hermano William Brown llevó esta idea a los Estados Unidos.

En los Estados Unidos de América, The American School Library (1839) fue una biblioteca fronteriza itinerante fomentada por Harper & Brothers, que es una editorial. El Museo Nacional de Historia Americana de la Institución Smithsoniana tiene el único conjunto original completo de esta serie con su estuche de madera.



El periódico The British Workman informó en 1857 sobre una biblioteca en movimiento que operaba en un círculo de ocho aldeas, en Cumbria. Un comerciante y filántropo victoriano, George Moore, había creado el proyecto para "difundir la buena literatura entre la población rural".
La primera biblioteca móvil en Europa comenzó a prestar servicio en Gran Bretaña a través de la Biblioteca Perambulating de Warrington en 1859. Ese vehículo, tirado por un caballo, fue puesto en servicio por el Instituto de Mecánicos de aquella ciudad de Cheshire, Inglaterra.

Melvil dewey en 1893 institucionalizó definitivamente las colecciones viajeras de libros de Albany en Nueva York.

Casi medio siglo después, en 1905, el primer carro-biblioteca en los Estados Unidos fue introducido en el condado de Washington, Maryland, por Mary Titcomb, primera bibliotecaria de la Washington County Free Library, destinado a ofrecer sus servicios en áreas rurales o con escasez de población o escasos recursos para mantener una biblioteca fija.


Pero fue en 1912 cuando en Hagerstown, Maryland, se puso en marcha el primer bibliobús motorizado. Años más tarde en 1918 se creó el primer bibliobús (propiamente dicho) en un camión (Hibbing, Minesotta). Le siguieron Japón (en 1946), Pakistán (1957), Bélgica (1959), y una larga lista de países que se contagiaron con esta iniciativa que revolucionaría el mundo de las bibliotecas.


También se empezaron a crear otros vehículos para hacer llegar la lectura a rincones difícilmente accesibles o alejados de las ciudades, es el caso de las bibliolanchas o el bibliobongo en territorios como argentina, la amazonia, venezuela… así como carretas, burros, motocicletas.

ÁFRICA: UGANDA

Uno de los tres impulsores del proyecto de Uganda fue Francesco De Pasquale perteneciente a la asociación ugandesa Art of a Child, creada para promover el arte y la cultura entre los niños. Esta organización cuenta con dos programas: clubes de alfabetización en Kampala y el programa MatatArt que trata de difundir la lectura y el arte en los barrios marginales de Kampala para niños que no asisten a la escuela. 

El proyecto MatatArt se puso en marcha en julio de 2016 tras analizar “la situación de la educación en Uganda, su sistema educativo y sus faltas”. Francesco destaca que “el sistema educativo utilizado en Uganda, es el llamado banking model, donde la educación tiene un carácter fundamentalmente narrativo”. Existe por tanto la necesidad de reforzar el pensamiento crítico, ya que el modelo de enseñanza se basa en memorizar y repetir.

Ideado por dos italianos y una ugandesa inspirándose en el carrito de los helados.

Ellos comentan: “nos imaginamos los niños corriendo detrás de nuestro matatu colorado, buscando arte y cultura de la misma manera que correrían detrás del hombre del helado”.





Comenta Francesco que el matatu es un medio para convertir un espacio degradado en un lugar de colores, arte y divertimento. 

Vídeo de biblioteca móvil de Malawi.
https://www.youtube.com/watch?v=9o-aFsm9wTc

En el caso del pueblo saharaui tienen el Bubisher, un camión bibliobús del campamento de refugiados, recorre los barrios para que los niños y adultos puedan aprender a leer en castellano. a continuación presento el enlace de una entrevista realizada a la responsable de la iniciativa, Beatriz Navarro. Aquí.



La web de la asociación del campamento de refugiados es: http://www.bubisher.org/




AMÉRICA: CHILE


En Chile se creó la primera biblioteca móvil en 1995, el bibliobús de Aysén dependiente de la Coordinación de Bibliotecas Públicas de la Región de Aysén, el Bibliobús es utilizado en proyectos financiados con el Fondo Nacional de Desarrollo Regional para recorrer zonas apartadas y difundir la cultura, proyecto que se amplió con la donación de tres minibuses por la embajada de Japón; además de la prestación de libros, los bibliobuses promueven las manifestaciones artísticas, entretenimiento y formación. En la actualidad cuenta con más de 40 vehículos activos 


La Red de Bibliomóviles de Chile comienza a articularse el año 2011, como fruto de la necesidad detectada por el Sistema Nacional de Bibliotecas Públicas (SNBP) de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM) de conocer en detalle los servicios bibliotecarios móviles existentes en todo el territorio nacional. 

Como Chile posee una gran diversidad geográfica, los Bibliomóviles se despliegan por el territorio en diversos vehículos…. 

Se realizan periódicamente reuniones del Comité Nacional de Bibliobuses, donde se intercambian experiencias, se configura la web y se organizan actividades para ser difundidas 

El reconocimiento a la labor de la Biblioteca Móvil de Chile se dio al concederle el 19 de octubre de 2013 el premio ACLEBIM de España “por su esfuerzo de vertebración y por la extraordinaria implicación de sus profesionales en servir a sus ciudadanos” 

Los servicios de las Bibliotecas Móviles de Chile presentan una enorme multiplicidad de dependencias administrativas y una enorme dispersión de sus servicios. 




En Argentina existe el Arma de Instrucción Masiva ideado por Raul Lamesoff, que intervino un Ford Falcon modelo 1979 y logró crear una Biblioteca con forma de tanque, pero cargada de libros que distribuye de manera gratuita.





ASIA: IRÁN


En Irán se han extendido Bibliotecas Móviles en 31 provincias. Este es un proyecto del Centro para el Desarrollo Intelectual de Niños y Jóvenes de Irán que tiene el objetivo de promover la lectura y el desarrollo intelectual sobre todo entre niños y jóvenes. Cada Biblioteca Móvil consiste en un minibús con alrededor de 4000 obras. 


En Irán existen más de 1012 bibliotecas, pero debido a que el 30% de la población iraní vive en aldeas, no todos pueden acceder a ellas, por lo que las Bibliotecas Móviles son necesarias para trasladar la cultura a esos lugares. 

El Sr. Saffari es licenciado en Ciencias de la Educación, trabaja como mensajero cultural ayudando a niños desfavorecidos de 19 pueblos de Tabas. pero su minibus no solo traslada sus 7000 libros sino que se organizan actividades. 

“Nuestra audiencia constituye niños entre 6 y 16 años de edad, la mayoría de ellos estudiantes de primaria. Pero a medida que envejecen, comienzan a trabajar en el campo. (…) Trato de llamarlos una vez por semana, especialmente en verano, y recibo una cálida bienvenida, tanto que quieren que vaya a verlos todos los días” 

Él dice que los niños que viven en aldeas muestran un mayor interés en la lectura de libros que los de las ciudades. 

“La gran diferencia que tienen estos niños con los niños que viven en las ciudades es que los niños de las ciudades se ocupan de teléfonos móviles y tabletas, pero rara vez ven a un niño en las aldeas de Tabas con un teléfono móvil en la mano”. 





EUROPA: LAS MÁS ORIGINALES
HOLANDA: BieBus, un transporte que se despliega hacia arriba y ofrece espacio incluso para una sala de lectura, ingeniado por un arquitecto, Jord den Hollander. 





ITALIA: La Bibliomotocarro tiene 3 ruedas y lleva unos 1200 libros recorre la región de Basilicata en Italia, parando cada vez en ocho pueblos. 





REPÚBLICA CHECA: En la ciudad de Brno, que es la segunda ciudad del país, circula la Biblioteca Jiří Mahen encontró la manera de salir a la calle: “metiéndose” en un tranvía reciclado con vivos colores. Todos los días viaja 70 kilómetros y promociona todo el material que queda en el edificio original, y hasta promociona los métodos de lectura digital. 



PORTUGAL: Con un Renault Estafette se creó una Biblioteca Móvil, coqueta, pequeña y repleta de libros clásicos traducidos al portugués, que recorre las calles de Lisboa. 




OCEANÍA: AUSTRALIA



En lugares, como Australia, con mucha población dispersa en grandes extensiones geográficas, el servicio de Biblioteca Móvil está muy desarrollado. 



La organización varía en los distintos Estados, pero algo común es que el Servicio de Préstamo Rural está coordinado por una Biblioteca Central, a través de un programa informático, que permite proporcionar servicios bibliotecarios del mismo nivel a todos los habitantes, con independencia de la distancia que haya entre su residencia y la biblioteca; con lo cual miles de libros circular por mar, tierra y aire hasta su destino. 



Aproximadamente circulan unos 80 vehículos por toda Australia, especialmente desarrollados en los Estados de Queensland, Nueva Gales del Sur y Victoria, que son los más poblados. 



Por el contrario, el oeste y el sur de Australia con baja densidad de población y dificultades geográficas hacen muy difícil y costoso el servicio. Las Bibliotecas Móviles de esta zona, suelen incluir cama y microondas, debido a los largos desplazamientos que tienen que hacen los bibliotecarios, que además están entrenados para ejercer de bomberos, por trabajar en lugares de alto riesgo de incendios. 



Como curiosidad, comentar que en Australia las Bibliotecas Móviles también realizan servicios postales y labores de guardería. 




Video “Inauguración de un Bibliobús en Australia”: 



HISTORIA DE LAS BIBLIOTECAS MÓVILES EN ESPAÑA 


En España hubo un primer intento entre 1911 y 1913, por parte de Rafael Altamira, que era el Inspector General de Enseñanza y Director General de Enseñanza Primaria. Altamira; desde su cargo, mejoró la situación económica y profesional de los maestros, introdujo un Cuerpo Femenino de maestras, reformó las estudios de Magisterio y se preocupó por mejorar la dotación bibliográfica de las escuelas, en este campo, creó las primeras bibliotecas móviles, que eran lotes de libros circulantes o bibliotecas viajeras, en cajas de madera diseñadas para contener 100 ó 200 volúmenes, que se enviaban desde Madrid a puntos aislados de la geografía peninsular; esta tentativa fracasó por falta de coordinación. 

En 1929 hubo un intento similar abordado desde la Diputación Provincial de Soria, aunque con idéntico resultado. 

En España el lanzamiento de las bibliotecas móviles fue durante la II República por iniciativa del Patronato de Misiones Pedagógicas, los volúmenes se colocaban en cajas de unos 100 volúmenes, acompañados de puntos de lectura con recomendaciones y talonarios para el préstamo. El reparto se efectuaba sólo bajo petición previa de los interesados, aunque tenían preferencia para recibir las bibliotecas las escuelas de los pueblos de menos de 5.000 habitantes. Las provincias más favorecidas fueron Huesca, León, Oviedo, Salamanca y Madrid. 

En la Guerra Civil, se creó, en la Generalitat de Cataluña, un bibliobús destinado a dar acceso a la lectura a los soldados que combatían en esta región, llegaron a poner en circulación 15.000 libros. Este mismo bibliobús sirvió el 23 de enero de 1939 como transporte para el exilio de algunos escritores catalanes. 



Durante el franquismo, en 1941, Cataluña desarrolla un sistema de bibliotecas móviles escolares con fondos privados, que debían ser solicitados por el maestro y permanecían 3 meses en cada escuela; el préstamo requería el pago de una pequeña cuota de 10 céntimos. 

En 1951 se situó a Joaquín Ruiz-Giménez al frente del Ministerio de Educación Nacional y su talante aperturista trajo consigo una serie de reformas que dinamizaron el ámbito bibliotecario, creando nuevos servicios, tales como el Servicio Nacional de Información y Documentación Bibliográfica, las Casas de Cultura y en 1953, se inauguraron en Madrid los primeros bibliobuses, repartidos, en un primer momento, entre algunos de los grandes centros urbanos españoles, para ello se diseñó un vehículo novedoso según los modelos extranjeros y las necesidades nacionales; se optó por un modelo en forma de remolque para independizarlo de cualquier avería mecánica, cuya cabeza tractora serían todoterrenos, cada uno de ellos tenían capacidad para unos 1.500 ejemplares. Aunque suscitaron el entusiasmo de los usuarios, las innovaciones de Ruiz-Giménez en diferentes ámbitos no fueron positivamente acogidas por el régimen franquista, que terminó por destituir al ministro en 1956 aprovechando una revuelta estudiantil. No obstante, no desaparecieron los bibliobuses y su flota logró, con cautela, seguir creciendo poco a poco; por ejemplo, en 1971, ya había 8 bibliobuses para cubrir la provincia de Madrid, 6 para el área metropolitana y 2 para el resto de la provincia, y ya eran capaces de albergar 2.000 volúmenes. 

En 1973, ya había 20 bibliobuses en toda España y empezaron a atender al mundo rural, en concreto se empezó por la provincia de Toledo, comunicando a poblaciones desprovistas de bibliotecas públicas estables, y en 1974 se alcanzó el hito de que todos los toledanos, independientemente del lugar de su residencia, tuvieran a su disposición las prestaciones propias de la biblioteca pública. 

A partir de la Constitución de 1978, la nueva ley de igualdad de los españoles ante el acceso a la cultura obligó a los poderes públicos a sostener y apoyar el desarrollo de bibliobuses. 

En los años noventa se llegó, por fin, a la profesionalización de los bibliobuses. Esta etapa supuso varios logros, entre los cuales destacan: la elaboración de los planes de bibliobuses que iban a sistematizar el trabajo de los profesionales en toda España; el primer plan de bibliobuses español se debió a la Diputación de Barcelona (1995), cuyo resultado fue la actual flota de nueve vehículos, detrás le fueron el plan de Madrid y ya en 2002 el de Castilla-La Mancha. 

También en la década de los noventa se completó la integración efectiva de los bibliobuses en los sistemas bibliotecarios y la informatización de sus fondos. 

En 1997 la creación del Grupo de Trabajo sobre Bibliobuses, dirigido por María Antonia Carrato Mena, erigió las “Pautas básicas” de su funcionamiento y en 1998 nació la primera Asociación Profesional de Bibliobuses, hoy conocida como Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles (ACLEBIM). 

Hoy en día se contabiliza un total de 82 bibliobuses, el 38% de los cuales se encuentran en Castilla y León. La provincia española con mayor número de bibliobuses es Madrid con trece, seguida de Barcelona con nueve. 


ACLEBIM (ASOCIACIÓN DE PROFESIONALES DE BIBLIOTECAS MÓVILES)

ACLEBIM nació con la intención de defender los servicios móviles de biblioteca pública, integrándoles en los sistemas bibliotecarios a los que pertenecían y aumentando su visibilidad tanto dentro como fuera de nuestro ámbito profesional. 

La Asociación nació con carácter regional circunscrito a Castilla y León, si bien, tras las demandas de otras regiones, en 2007 alcanzó el rango nacional, para toda España. 

ACLEBIM significaba Asociación Castellano Leonesa de Profesionales de las Bibliotecas Móviles, y más tarde fue denominada Asociación Profesional de las Bibliotecas Móviles. 

Desde el primer momento trabajaron en dos aspectos: convencer a la propia comunidad bibliotecaria que los bibliobuses eran verdaderas bibliotecas y el complemento perfecto para los servicios fijos, y procurar el conocimiento mutuo entre los bibliotecarios itinerantes como base para fortalecer los lazos entre ellos. 

La solución para el primer aspecto vino con el manual de bibliobuses La Biblioteca Móvil (2001); mientras que para el segundo fue clave la convocatoria del Congreso Nacional de Bibliotecas Móviles (2002). 

Ambos acontecimientos, junto con la web corporativa bibliobuses.com, donde se concentra la más completa bibliografía y continuamente renovada del catálogo de los bibliobuses, y con la organización bienal del Congreso. El siguiente paso vino de la necesidad de contar con un instrumento que nos permitiera medir el trabajo diario y que nos sirviera al tiempo para transmitirlo en un lenguaje preciso e inequívoco. El resultado fue la confección de la Propuesta de indicadores de rendimiento para bibliotecas (2005). 

El complemento a esta medida llegó en 2012 con la primera compañía nacional de ACLEBIM, destinada a recabar la opinión de los usuarios sobre las prestaciones que recibían, bajo el título ¿Qué significa para ti el Bibliobús?. Además se crearon los Premios ACLEBIM de Bibliotecas Móviles, hoy ya internacionales. 

En 2012, ACLEBIM tradujo al español la nueva edición de las Pautas IFLA de Bibliotecas Móviles, que dos años después editó en papel el Gobierno de Chile. 

En 2013 ACLEBIM se convirtió en la única asociación profesional bibliotecaria galardonada con el Premio Nacional al Fomento de la Lectura,en nuestro país. 

En ese ímpetu por ganar visibilidad, se creó en 2015 el Día Nacional del Bibliobús, el 28 de enero a propuesta de ACLEBIM, desde el Consejo de Cooperación Bibliotecaria. 

Muy importante, también la labor de ACLEBIM, estrechando los contactos internacionales, especialmente con Portugal y Latinoamérica, con el fin de colaborar juntos. 

REDES DE BIBLIOBUSES POR DISTINTAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS 

El Bibliobús es una biblioteca pública, en su definición esencial. Su carácter móvil no debe de suponer ningún inconveniente en su capacidad para prestar los servicios que son propios de cualquier otra biblioteca pública. 


Los diferentes modelos que existen de Bibliobuses en España, dependen de factores culturales, geográficos, etc. Hay 6 Comunidades Autónomas que no cuentan con Bibliobuses, que son Baleares, Cantabria, Galicia, La Rioja, Navarra y País Vasco, además de Ceuta y Melilla, por el contrario sí hay Bibliobuses en 11 Comunidades Autónomas
  • ANDALUCÍA: No tiene un sistema organizado de Bibliotecas Móviles, pero sí funcionan bibliobuses aislados en localidades puntuales, por ejemplo en Dos Hermanas (Sevilla), que no tiene Biblioteca pública, y su principal función es la del préstamo. También tiene Bibliobús, Alcalá la Real (Jaén), Motril (Granada). Las dos ciudades que tienen Bibliobuses son: Sevilla, que tiene un curioso bibliobús urbano, que es una camioneta con 500 volúmenes, y Málaga tiene un Bibliobús que recorre municipios cercanos a la ciudad. 
  • ARAGÓN: Tiene un Bibliobús la ciudad de Zaragoza que recorre los diferentes barrios, pasando cada 15 días por cada parada. No lo hay, ni en Huesca, ni en Teruel.






  • ASTURIAS: No tiene un servicio de Bibliobuses dependiente de la Red de Bibliotecas Públicas, pero sí existen en algunos Concejos, una furgoneta dependiente de la Consejería de Servicios y Derechos Sociales, en concreto abarcan 8 Áreas, y tienen como fin acercar los libros al ámbito rural y a las personas mayores. 





  • CANARIAS: Sólo existe un Bibliobús, que llaman Biblioguagua, en Santa Cruz de Tenerife, y en época estival van hasta algunas localidades con destacado turismo de playa. Esta Comunidad justifica su déficit en este sentido, tanto por su relieve, que impide el acceso de guaguas a muchas zonas por su elevada pendiente, así como a la centralización que condicionan el servicio bibliotecario a una única biblioteca municipal, ni tan siquiera lo tienen descentralizado en bibliotecas de barrio. 




  • CASTILLA LA MANCHA: Esta Comunidad ha sido pionera en el establecimiento de bibliobuses en España, en concreto, fue en Toledo donde se empezó a atender a la población rural. En la actualidad tiene 10 bibliobuses que atienden a los municipios entre 300 y 1.000 habitantes. No obstante, se está estudiando un nuevo Plan para atender al cien por cien de la población y aumentar a 13 los bibliobuses en toda la Comunidad. 

  • CASTILLA Y LEÓN: Los Bibliobuses son diferentes en cada una de las 9 provincias, excepto en Salamanca que es gestionado por el Ayuntamiento a través de la Biblioteca Pública Municipal, en el resto de las provincias lo lleva una Comisión Mixta que se encarga tanto de las Bibliotecas Municipales como de los Bibliobuses. En toda la Comunidad hay 29 bibliotecas móviles, Ávila y Soria tienen 2, Zamora 4, León 6 (2 de ellas dependen de Ponferrada) y el resto 3 cada una, en total atienden a 1.266 municipios. Salamanca y Zamora, son las únicas que tienen Bibliobuses en la ciudad, en el resto de las provincias sólo atienden al mundo rural. Un dato curioso es que en Zamora y en Burgos existe un Bibliobús Escolar, que suple las Bibliotecas Escolares.



Video “Bibliobuses en el medio rural de Valladolid” 





Video “40 años de Bibliobuses en León” 







  • CATALUÑA: En esta Comunidad los Bibliobuses atienden a las poblaciones con menos de 3.000 habitantes. La más amplia es la “Xarxa de Bibliobuses de la Diputación de Barcelona”, con 9 vehículos, con capacidad para 4.000 documentos y acceso a internet. Se cubren 101 municipios y la periodicidad es semanal o quincenal, dependiendo de la población, y mensual para los municipios con menos de 300 habitantes. Cuenta con programas para el fomento de la lectura. Lleida tiene 2 Bibliobuses. Tarragona y Girona no cuentan con ninguno. 






  • COMUNIDAD VALENCIANA: Tienen Bibliobús Castellón y Elche. El de Castellón con una periodicidad de 15 días y recorre 28 poblaciones. El de Elche, cubre 8 pedanías y 3 zonas urbanas cada 14 días. Además Valencia y Gandía tienen un Bibliobús cada una, llamados Biblioplaya, ya que entre los dos recorren las playas de la provincia valenciana en los meses de verano. 

  • EXTREMADURA: Cuenta sólo con un Bibliobús en la ciudad de Badajoz que recorre 8 barrios o pedanías. 

  • MURCIA: Tiene 5 Bibliotecas Móviles que atiende a 150 municipios, como curiosidad el Bibliotecario, también es el conductor, y pasa por cada localidad cada 21 días. También atiende a las ciudades dormitorio en torno a los dos grandes núcleos urbanos, que son Murcia y Cartagena. 



BIBLIOBUSES EN LA COMUNIDAD DE MADRID



En la Comunidad de Madrid el primer Bibliobús empezó a funcionar en 1953 en el extrarradio y suburbios de la ciudad, los primeros barrios en los que empezaron de prueba fueron Usera-Legazpi, Carretera de Extremadura, Vallecas, Tetuán-Bravo Murillo y Canillas-Ventas, en la actualidad hay 13 Bibliobuses que recorren 118 municipios y 17 distritos de la capital, salen cada mañana a las 11 en invierno y a las 9 en verano, y vuelven a las cocheras a las 18 horas en invierno y a las 14 horas en verano, de la Avda. Laboral, 11, en Villaverde. Cada Bibliobús transporta de 2.500 a 3.500 unidades de libros, videos, CD, DVD, etc, pero pueden solicitarse libros de un fondo de 200.000 ejemplares y que se recogen en la siguiente visita. La periodicidad es semanal o quincena. Se utiliza el mismo carnet que el de las Bibliotecas públicas y el préstamo máximo son 6 libros, 6 audiovisuales y 1 revista, durante un mes y no es renovable. Se puede solicitar un libro concreto por correo electrónico, o bien, al bibliotecario, y lo llevará en la siguiente visita. El personal de los bibliobuses organizan clubes de lectura, concursos de dibujo, fotografía y cuentos y exposiciones bibliográficas a lo largo del todo el año, por Carnaval, por Navidad, sobre Madrid. Los Bibliobuses de Madrid participan en diferentes eventos culturales, como por ejemplo en la Feria del Libro, desde el principio, la fotografía siguiente corresponde a un Bibliobús en la Feria del Libro de Madrid de 1955. 


 

Las diferentes rutas de los Bibliobuses son las siguientes:


- Ruta 1: Aldea del Fresno, Anchuelo, El Berrueco, Berzosa del Lozoya, El Boalo, Canencia, Garganta de los Montes, Lozoyuela-Navas-Sieteiglesias, Montejo de la Sierra, Navalcarnero, Santorcaz, Villamantilla y Villanueva de Perales. 



- Ruta 2: Ajalvir, Cabanillas de la Sierra, Daganzo de Arriba, Fresno de Torote, Griñón, Guadalix de la Sierra, Madrid-Barajas, El Molar, Navalafuente, Patones, Pedrezuela, Redueña, Serranillos del Valle, Torremocha de Jarama, Valdemanco, Valdeolmos-Alalpardo, Valdepiélagos y El Vellón. 



- Ruta 3: Ajalvir, Ambite, Belmonte de Tajo, Brea de Tajo, Carabaña, Ciempozuelos, Colmenar de Oreja, Corpa, Estremera, Nuevo Baztán, Orusco de Tajuña, Perales de Tajuña, Pezuela de las Torres, Pozuelo del Rey, Titulcia, Torres de la Alameda, Valdelaguna, Valdilecha, Valverde Alcalá, Villaconejos, Villalbilla, Villamanrique de Tajo y Villar del Olmo. 



- Ruta 4: Arroyomolinos, Brunete, Cadalso de los Vidrios, Casarrubuelos, Cenicientos, Moraleja de Enmedio, Navas del Rey, Pelayos de la Presa, Quijorna, Rozas de Puerto Real, San Martín de Valdeiglesias, Sevilla la Nueva, Torrejón de la Calzada, Torrejón de Velasco, Villa del Prado, Villamanta y Villaviciosa de Odón. 



- Ruta 5: Alameda del Valle, Alcalá de Henares, Alpedrete, Cercedilla, Collado Mediano, Collado Villalba, El Escorial, Fresnedilla de la Oliva, Galapagar, Guadarrama, Lozoya, El Pardo, Los Molinos, Moralzarzal, Navacerrada, Navalagamella, Pinilla del Valle, Robledo de Chavela, San Lorenzo de El Escorial, Santa María de la Alameda y Valdemorillo. 



- Ruta 6: Alcobendas, Arganda del Rey, Colmenar Viejo, Parla, San Sebastián de los Reyes y Tres Cantos. 



- Ruta 7: Alcorcón, Fuenlabrada, Getafe, Leganés y Móstoles. 



- Ruta 8: Alcalá de Henares, Aranjuez, Coslada, San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz. 

- Rutas 9, 10, 11, 12 y 13: Madrid capital, por distintos distritos. 

Video “Bibliobuses en Madrid” 

BIBLIOGRAFÍA

CUARTERO, A. El servicio de bibliobuses y su actuación en España, 1954, Madrid 

GUAL BORONAT, Oscar. El bibliobús como herramienta de integración social, 2009, León. 

MATEOS, Ana Isabel y SOTO, Roberto. Propuesta de indicadores de rendimientos para Bibliotecas Móviles, Barcelona, 2005. 

REINA SEGOVIA, Marcos. Bibliotecas móviles y crisis económica: una visión esperanzadora del valor social de nuestro trabajo, León, 2009 

SALVADOR CALVO, Valentín: Bibliotecas móviles: La mejor manera de alcanzar un objetivo, Guadalajara, 2007. 

SANCHEZ GARCIA, Mª Isabel. Yo amo el Bibliobús. Evaluación del impacto del servicio en los usuarios, Burgos, 2013 

SOTO ARRANZ, R. Cuadernos de literatura infantil y juvenil, Vol. 272, Madrid, 2016 


LEGISLACIÓN

ACLEBIN. Pautas sobre bibliotecas móviles. Revisadas y actualizadas por el Grupo de Trabajo de la Sección de Bibliotecas Públicas de IFLA, coordinado por Ian Stringer. Traducción española a cargo del Grupo de Trabajo de la Asociación de Profesionales de Bibliotecas Móviles, de España (ACLEBIM) 

Proyecto de bibliobús, Madrid, Dirección General de Archivos y Bibliotecas, 1953.




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